Todos aquellos lugares naturalez, como son las hermosas playas, plantaciones tropicales, todas esas zonas arqueológicas de nuestros antepasados y sin feltar las montañas de la sierra madre, hacen que nuestro centro turístico crezca con mas riqueza. Y el acercamiento de renglones económicos mas importantes es lo que caracteriza a nuestro hermoso estado chiapaneco , pues Tapachula es la mayor ciudad de la frontera mexicana con centroamerica cercana al rio Suchiate proporciona servicios para todos los viajeros.
A lo largo de los docientos kilómetro en una rectilineas, el mar se delimita.
Los manglares son albergues de varios reptiles como el caimán y la iguana, aligual que los felinos como es el ocelote.
Lo que es la encrucijada incluye la zona del hueyate, una de las impresionantes ciénaga formada por los ríos Huixtla y despoblado,que se extiende por muchos kilómetros. En ellos pedominan los papiros y los palmares que es habitada por muchas tortugas.
Las primeras sociedades agrícolas empezó de los olmecas, que se desarrollo en toda la zona de Mazatan.
Endonde se encuentra la Encrucijada y puerto madero ,el puerto de altuara chiapaneco, conocido como”puerto Chiapas” conservan el encanto natural. Una de ellas es la barra de San Jose, en donde desagua el rio Huehuetan, y San Simon.
Indican que las primeras sociedades agrícolas, precursoras de los propios olmecas, se desarrollaron en la zona de Mazatán.
Algunos de los arqueólogos han llamado mokaya, “gente del maíz” en mixe-zoque, a los pueblos que parecen haber desarrollado una estructura caciquil sobre la llanura costera hace 3 mil 700 años y cuyas migraciones hacia el golfo de México habrían dado origen a la cultura olmeca.
Y por tanto tiempo por no leer bien o simplemente no leer nos mienten y nos enredan con palabras que no nos llevan a nada y tanto tiempo que estuve cegada y pensando que desendiamos de otra cultura y ahora se que todos nosotros desendemos
de la cultura olmeca.
Ahora sabemos que nosotros no somos Tapachultecos como hemos creido todo estes tiempo en realidad somos ¡Soconusquences.!